El viento ha bajado y el sol sigue protegiéndonos. Magnifico día para mirar a las montañas, verdes ahora, de la isla. Laborioso ascenso de cerca de 2h. 30′, continuado, sin casi descanso, por carreteras serpenteantes, muy poco transitadas, hacia el interior. He mirado la pantalla del joule justo a la llegada del Alto de la Cruz Grande, cerca de Ayacata, y marcaba unos watios inusuales en mi, un liviano triatleta de 65 kilos… 210 normalizados. Record del año.

Después de siete años, hemos conseguido, mi ahora mano derecha Carmelo Ruiz y yo, homogeneizar y disciplinar las salidas ciclistas aqui en Canarias. Nuestro gran grupo de 20 triatletas de ahora, circula y maniobra disciplinadamente, transitando como una organizada y eficiente serpiente multicolor tanto en subidas como en descensos. De lo cual nos sentimos satisfechos; la seguridad es prioritaria en la ruta.

Carmelo, el entusiasta y permanentemente motivado triatleta, ha viajado conmigo, codo a codo, en esta aventura del Pozo Training Camp durante estos siete años, sin descanso ni ausencias. Su ilusión es la misma que cuando lo conocí y transmite esa misma ilusión a todos los que lo rodean, impregnando la concentración de positivismo y buen humor permanente. Sin él, esto no sería igual.

Mención especial para Yolanda Santos, la triatleta alcarreña, ironwoman finisher y en el camino a Lanzarote, es la primera mujer en la pequeña historia de nuestro Campus. Sus miedos iniciales por estar a la altura se han disipado, pues con su voluntad y ganas de mejorar siempre da la talla y , por supuesto, es “uno más” entre todos nosotros.

Y a nuestra vuelta al CIW, el océano nos sigue regalando sonidos inigualables, mágicos, y los dibujos en las olas de los windsurfistas.

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