Está claro, y se lo suelo decir a mis allegados: a la guerra hay que ir bien pertrechado, nada de lanzas ni balas de fogueo. Para empezar, un mono para nadar que al menos me de una ventaja psicológica; os lo presento, es el Blue Seventy Point Zero 3, el traje en el que se enfudó en los 4 km.s en el Pacífico Norman Stadler en el 2006. Con solo su olor, a neopreno, (es de un material muy similar, muy fino, y mejora levemente la flotabilidad) ya me motiva, y eso es lo que necesito en el segmento que menos domino. Algunos estudios indican que la ganancia está en torno a 2” por 100 metros, algo insignificante pero… algo es algo. Aunque lo que de verdad vale, ya sabéis, es entrenar.
En la bici, el casco Louis Garneau Rocket, el mismo que ya llevé en Lanzarote, es muy cómodo y la sensación de calor es inapreciable. Además, la tensión y determinación en competición claramente lo disipa. Además de la ventaja aerodinámica, me ayuda a mantenerme en la posición aero y a concentrarme.

Y para terminar este breve repaso, que tendrá continuación, las imprescindibles zapatillas para correr los 42 kms. Pese a que soy un triatleta liviano, ahora ya me decanto por unas zapatillas de entrenamiento ligeras, las mejores después de mucho rebuscar, para mi, son las Saucony Progrid Triumph 4. En Lanzarote ya llevé este mismo modelo y acabé encantado. Las utilizo para entrenar y competir en triatlones desde 1/2 IM.
Seguiré con las ruedas, la bici, (que quedará más bonita después del IM con su pegatina de Kona 07), las gafas de nadar… vamos, con todo el arsenal para la Batalla del Pacífico.
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