Llegan cada vez más practicantes a nuestro deporte. Conviene recordar algunos detalles que a muchos os parecerán de perogrullo, pero que es necesario tener muy presentes, tanto en entrenamiento como en competición.

En triatlón se puede forzar algo más en la primera parte, por ejemplo en la distancia sprint, desde la salida de la natación… pero esto tiene que ir también en relación al nivel de entrenamiento de cada uno; es decir, si no hemos entrenado con suficiencia la vía anaeróbica, también lo podemos pagar. De hecho, los primeros 200 metros suelen ser agónicos, muy rápidos, precisamente para coger buen sitio, luego hay un tramo en el que se reduce el ritmo y se busca el ritmo crucero y una última parte más rápida para situarse de cara a la transición. Esto es al menos en un nivel de exigencia de medio para arriba. Luego cada uno tiene que ser honesto consigo mismo y autoevaluarse, saber si se ha entrenado para hacer esto… es decir, un triatleta que no haya trabajado en el agua el metabolismo anaeróbico láctico, puede tener problemas si trata de salir al 100% para situarse en puestos cabeceros. De ahí a veces las crisis de “ansiedad” ó “ahogo” de muchos en el agua. Y por supuesto, el calentamiento al que tantas veces se alude, esencial y más importante cuanto más corta es la distancia de competición.

En Triatlones y duatlones de distancia sprint, se compite, en deportistas entrenados, a ritmo de umbral anaeróbico e incluso en ciertos momentos a intensidad cercana al consumo máximo de oxígeno, (VO2MAX).

Erróneamente se puede pensar que, como es este el sistema energético- metabólico en el que competiremos, debemos entrenar a altas intensidades casi siempre.
Esto es solo así en deportistas con gran bagaje técnico y de entrenamiento, con un suficiente entrenamiento aeróbico y de fuerza, (entre otras cosas).

Por tanto, y ya que yo no soy muy partidario de las recetas generalizadas, digo todo esto con mucha reserva y dependiendo de qué deportista, pero a grandes rasgos, esto es así.

Evidentemente, para triatlon corto, no se puede pensar en entrenar con merma uno de los segmentos y más si nos referimos a la natación en triatlon con drafting. La natación, en este caso , es junto a la carrera a pie, el segmento más decisivo y predominante, aunque nunca debemos olvidar lo fundamental del entrenamiento ciclista.

En duatlon pasa lo mismo. Se busca un primer segmento decente para situarse en un buen grupo de bici, y a veces hay que forzar un poco más de lo deseable. Técnica y tácticamente esto es así, repito, pero tiene que venir acompañado de un entrenamiento específico y coherente para hacerlo.

Respecto a los grupos de bici, lo ideal en el grupo es ir a rueda, pero en las primeras posiciones, atentos a las maniobras de la cabeza, sobre todo si el circuito es revirado, con curvas y cambios en la orografía, (subidas, bajadas…) Como se dice en el argot ciclista, si vas en los últimos puestos te comes “los látigos”, es decir, tienes que ir continuamente sprintando para no descolgarte, y eso se acaba pagando.

No olvidemos nunca que somos lo que entrenamos y , por otro lado, que la progresión en las cargas cuantitativas y cualitativas deben ser cuidadosamente planificadas tanto a corto como a largo plazo.

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